MI NIÑA
Y apenada en el ventanal
ve la arena llorar, entre
las olas del inmenso mar.
Y ardiente en la cumbre
el sol como un lucero
refleja el pensamiento
de las olas de aquel mar.
Y alegre estoy cuando
te despiertas del sueño
en mis brazos contentos
un día del suave invierno.
ve la arena llorar, entre
las olas del inmenso mar.
Y ardiente en la cumbre
el sol como un lucero
refleja el pensamiento
de las olas de aquel mar.
Y alegre estoy cuando
te despiertas del sueño
en mis brazos contentos
un día del suave invierno.
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